MÁLAGA Y SUS DISTINTOS POBLADORES

Desde que se tiene conocimiento, la ciudad de Málaga se remonta al siglo VIII a. c. cuando aparecen los fenicios. Se instalan en el Cerro del Villar, cerca de la desembocadura del río Guadalhorce, según restos arqueológicos encontrados. Más tarde, se cree, que buscando un mejor lugar para defenderse, se trasladan a los alrededores del monte Gibralfaro.

No se comprende que ésta zona del Mediterráneo estuviera despoblada, por lo que se cree que cuando llegaron los fenicios habría un asentamiento batastuno (íbero). Estos tenían su capital en la ciudad granadina de Baza y se extendían hasta la región de Murcia actual.




Los fenicios, estuvieron en Málaga aproximadamente, desde el 780 hasta el 550, a.c. Entre las aportaciones que nos legaron están las Jábegas, barco ligero para la pesca de cabotaje, también desarrollaron las industrias de salazones y la fabricación del garum.

Después le sucedieron hasta el 400, a.c. más o menos, los griegos.

A estos le siguieron los cartagineses o púnicos, unos dos siglos, hasta que fue conquistada por los romanos, aproximadamente en el siglo II a. c.

Tuvieron que pasar casi siete siglos (año 470, d. c.) hasta la aparición de los godos (1), en plena caída del Imperio Romano.

En el año 711 y tras la victoria en la Batalla del Guadalete o de la Jandas, invaden la península los árabes. Para muchos estudiosos los árabes proporcionaron a Málaga la mejor época de su historia.

No se moverían hasta el 13 de Agosto de 1487, en que fueron rendidos por los Reyes Católicos.Estos entraron en la ciudad el 19 del mismo mes. La rendición de Málaga fue negociada, no con militares, sino con los comerciantes de la ciudad. Ali Dorduxrindió la Alcazaba pero Hamet el Zegrí con sus guerreros se refugió en Gibralfaro y resistió varios días más.

(1).- Los godos o visigodos, no está muy claro el término, eran pueblos de los denominados por los romanos “bárbaros”, provenientes del norte de Europa, concretamente de los Países Escandinavos. No serían tan bárbaros cuando nos legaron la cultura gótica, aunque el Renacimiento fue un movimiento para desterrar las “barbaridades góticas”, según los italianos.

Al parecer godos eran todos, pero los que venían de los pueblos germánicos orientales se les denominaba, visigodos.

La religión que practicaban la mayoría era el arrianismo, un movimiento católico protestante, impulsado por un Presbítero de Alejandría, en el siglo III llamado Arrio, que defendía, como cosa más relevante, que la Trinidad no existía y que Jesús era hijo de Dios, pero no Dios mismo.

Después del III concilio de Toledo, el rey godo Recaredo, se convirtió al catolicismo y arrastró con él a la mayoría del pueblo godo. Su hijo Hermenegildo fue proclamado santo por la iglesia católica.

Como anécdota, hoy nos da igual, conviene saber que los árabes entraron en la península gracias a una traición, muy propia de los godos. El rey godo que perdió la batalla se llamaba Don Rodrigo, que había heredado el trono de su antecesor Witiza y según las fuerzas vivas de entonces el reino le pertenecía a otro familiar del anterior monarca por lo que decidieron con la ayuda de la Iglesia (el Obispo Don Oppa), ayudar con barcos a los árabes para que entraran en la península y derrotaran a Don Rodrigo.
Les salió el tiro por la culata, los árabes los mataron a todos los que se habían rebelados, incluido el Obispo.
Hoy debería servir de aviso para navegantes, por los que defienden el estado islámico.

Pepe J. Cueto
Enero de 2019

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